Empieza por una tarea acotada

Describe qué recibe el sistema, qué debe devolver y qué casos debe transferir a una persona. Un alcance concreto permite evaluar si la solución es útil y detectar dónde se equivoca.

El contexto tiene dueño

Define qué fuentes puede consultar cada usuario y cómo se actualizan. Mostrar el origen de una respuesta facilita su revisión; no convierte automáticamente la respuesta en correcta.

Evalúa antes y después

Prepara ejemplos representativos, incluidos casos difíciles y preguntas sin respuesta. Compara calidad, tiempo y costo con un proceso de referencia. Mantén un registro de cambios y repite la evaluación al actualizar el sistema.

La operación es parte del producto

Necesitas observabilidad, mecanismos de reporte y un camino para corregir resultados. La intervención humana debe diseñarse como una función normal del sistema, no como un parche de última hora.

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